Burnout Autista
Hoy quiero hablar sobre BURNOUT. Estar en Burnout ha significado para algunos ver cómo me volvía autista de golpe. Hay personas que creen que desde mi diagnóstico me he instalado en el papel de autista, sin entender que estaban viendo la parte superficial del iceberg.

Estar en Burnout ha sido cargar en la mochila muchas comorbilidades que me han dejado sin fuerzas para adaptarme al mundo, pero no es cruzar una línea de no retorno! Es un proceso muy largo pero con mucha terapia, autoconocimiento, y automaternaje estoy empezando a salir.
Las comorbilidades/ coocurrencias que yo he desarrollado han sido:
Ansiedad generalizada, depresión y trastorno de conducta alimentaria.
Cuando subió mi nivel de ALERTA también lo hicieron los desordenes sensoriales y el agotamiento. Durante un tiempo no pude salir de casa, me ahogaba.
A veces me enfadaba por nimiedades (ahora sé que son Mierdowns) y explotaba y me convertía en una versión Jekyll que no podía controlar. Me calmaba comer compulsiva mente y maltratar mi cuerpo, porque vivía en un mundo donde no me sentía adaptada ni capaz de adaptarme.
Las mujeres somos minoría dentro de la minoría, hay un sesgo diagnóstico brutal en general y sobre autismo todavía más. Sin el BURNOUT todavía no sabría que #soyautista y estaría perdida, medicada o viviendo una vida totalmente FAKE. Ahora empiezo a ver la salida al Burnout.
Quiero agradecer a mi hermano por el apoyo infinito, a mis amigos que no cuestionaron mi proceso. A las herramientas que tengo tras hacerme mi perfil sensorial, a todas las horas de terapia, y de auto conocimiento, a mis terapeutas Laia y Judith por enseñarme a ser autocompasiva.A vosotros que me leéis y que os leo, por estar al otro lado, porque sois autistas como yo, o adres de autistas o profesionales. Porque nos ayudamos entre todos y nos sentimos identificados.
Y a los que he conocido fuera
Gracias por ser esa red debajo de la cuerda floja.